wtorek, 18 grudnia 2018

Un gran lío

María estaba sentada en la mesa con un hombre. No pude reconocer si era el mismo de la fotografía que me había dado Virginia o no. Mi mujer llevaba un largo vestido verde, se lo compré ya unos años atrás y me encantaba cuando lo ponía. Ambos platicaban, sonreían, pero la sonrisa de María no era esa que yo conocía. Parecía poco sincera, fingida. Tuve la impresión que estaba tensa y que no se sentía bien en la compañía de ese hombre. El tipo tenía una apariencia que me asustaba, era bastante grande, calvo y se parecía a esos de las películas que mataban con sangre fría. Pensé que lo mejor sería sacarla de ese lugar. Quise dar un paso pero sentí como si mis pies estuvieran pegados al suelo.
María acercaba rápidamente una copa de vino a sus labios y la bebió entera. En ese momento me vió. Poco faltaba a que muriera por atragantarse. Ya no había salida. Me dirigí hacía ella fuertemente y estaba pensando qué le voy a decir a esos dos.

- Adam, qué haces aquí ?
- Que qué hago yo ??? Quién es ese tipo ? Nos vamos de aquí María. Se acabó la fiesta.
- Amor, no puedo. Son cosas de trabajo. No compliques las cosas, véte de aquí, te lo ruego. -dijo casi atormentada. Noté en sus ojos miedo.
- No, tú te vas conmigo. -Dije ásperamente y esperaba a que se ponga de pie, pero no lo hizo.

No soy uno de esos que usa agresión, ni siquiera sería capaz de gritarle, pero después de las varias copas que había tomado y de la furia que comenzaba a dominarme, sin pensarlo, cogí a María de la mano y le dije por última vez que nos vamos.
En un instante se armó un lío, el tipo calvo sacó una pistola y me amenazó diciendo que si no salía me metía una bala. María con un tremendo espanto trató de calmar la situación.

- Te lo dije. No puedo... - repitió con un penetrante arrepentimiento.

wtorek, 11 grudnia 2018

Część 2

Nie bardzo wiedziałem jak się zachować i przede wszystkim jak dalej postępować. Nie mogłem przecież ot tak wyjść od Wirginii, wrócić do domu i powiedzieć Marii żeby się wynosiła, a właściwie to ja powinienem to zrobić, bo mieszkanie było jej. Miałem mętlik w głowie. Biorąc ostatni łyk herbaty zadzwonił dzwonek. Nie wiedzieć czemu, strasznie zbladłem i nie wiedziałem czy za drzwiami ukaże się Maria, a może moja matka jednak żywa, a może siostra, której nie znam ? Wirginia podeszła do drzwi i jak tylko je otworzyła, gwałtownie wpadła do środka, lekko zdyszana i uśmiechnięta kobieta. Brunetka, nie za wysoka, dość drobna i muszę przyznać, że uśmiech miała piękny. Sądząc po uderzająco podobnym, ciepłym spojrzeniu i serdecznym uśmiechu uznałem, że to córka Wirginii. Miała w sobie coś co przyciągało jak magnez.
Przywitała się najpierw z Wirginią, a po chwili prawie w podskokach podeszła do mnie: - Cześć Adam, jestem Pola, miło Cię poznać.
- Yyyyy... Hej ? - taka mniej więcej była moja reakcja.
,,Cześć Adam’’ ?? Może okaże się, że pół osiedla zna moje imię i w dodatku okaże się, że śledzi moje życie ? Uznałem, że czas najwyższy stamtąd wyjść, potrzebowałem ochłonąć, czułem, że brakuje mi powietrza. Obie kobiety próbowały mnie zatrzymać, ale tego dnia miałem dosyć, to było zbyt wiele.

Było koło godziny osiemnastej więc postanowiłem, że zamiast do domu, pójdę do pubu. Prędzej niż ciepła herbata przydałaby się szklanka dobrej whisky.
Zanim zdążyłem coś wypić to już czułem jakbym był w stanie nietrzeźwości, nogi mi się plątały, miałem szum w głowie i nie bardzo wiedziałem co dzieje się wokół mnie.
Wszedłem do baru, zamówiłem najlepszy trunek jaki mieli i wychyliłem na raz. Potem kolejny i kolejny...

Obraz co prawda już mi się zamazywał, ale to co zobaczyłem sprawiło, że szklanka (nie pamiętam już, która z kolei) wyślizgnęła mi się z dłoni roztrzaskując się na drobne kawałki.

wtorek, 4 grudnia 2018

El comienzo de un fin

Después de una hora llegó María. Parecía muy preocupada, me saludó dándome un beso en la frente, uno de esos que más me gustaba. Me preguntaba si algo había pasado porque estaba pálido y callado y me tranquilizaba diciéndo que ya íbamos a volver a casa pronto. Ni siquiera tuve el corage de decir algo, esque cuando la vi y le miré fíjamnete en los ojos no pude... Me ayudó a coger el resto de mis cosas y salimos del hospital, aunque yo me sentía más bien como sie estuviera saliendo de un manicomio.

Tenía bien guardada la fotografía que me había dejado la señora en mi cama y unos días después decidí averiguar de quñe se trataba todo este asunto. Cuando María iba saliendo al trabajo, yo fingí sentirme mal y dije que me quedaría en casa. Tan pronto como salió, yo saqué la foto del fondo de mi armario y ni siquiera llamé al número que se encontraba en ella. En vez de eso, sin avisar subí a mi coche y arranqué dirigiéndome directamente al objetivo.
Cuando ya me encontré en frente de la puerta me quedé tan tenso que ni pude sacar la mano del bolsillo para tocar el timbre. Tampoco tuve que hacerlo. En unos segundos la puerta se abrió y allí estaba ella. Esa vieja que me atormentaba tanto.
Tuve la sensación que mis piernas poco a poco se hacían de algodón.
Me recibió calurosamente con una sonrisa muy tierna y hasta pude ver alivio en su cara. Me senté en un sillón bastante viejo, ella propuso una taza de té y yo acepté.
- Soy Virginia, una vieja amiga de tus padres - dijo, sacando con la manos temblorosas una fotografía de una pareja.

Nunca supe mucho sobre mis padres. Lo único que sabía era que me dejaron en un orfanato cuando era muy pequeño por falta de bienes. Nunca pude comprender cómo pudieron dejar a su propio hijo por falta de dinero si a mí lo único que me faltaba era amor. Verdaderamente so sabía qué decir y quería salir en ese instante y ya no oír nada más pero pensé que tal vez sería bueno saber por lo menos si ELLOS estaban vivos. Pero por otra parte... Quién eran ellos para mí ? Unos extraños.
Siguió hablando:
- No te enojes, les prometí a tus padres que cuidaría de ti. Durante todos estos años averiguaba cómo va tu vida y si eres felíz. Adam, ellos te querían mucho. Lamentablemente murieron en un accidente pocos días después que te dejaron.
Vaya... El destino arregló las cuentas rápidamente con ellos - pensé, y - vaya qué detective de esa vieja !

Para ser honesto, sentía tanta rabia y odio en ese momento que no sé si me dolió lo que había oído. Siempre viví con el pensamiento que no tengo padres y ya está. Para mí igualmente estaban muertos.
Más bien me preguntaba de dónde carajo sacó esa forografía de María y si era verdadera... Esta vez ya no me opuse a preguntar. Y saben lo que escuché ?

- Créeme, esa mujer no es para ti.

Y de eso ya me iba a convencer en muy poco tiempo…